Entrega en la última milla: cómo combinar rendimiento, rentabilidad y responsabilidad medioambiental
La entrega en la última milla es fundamental en la cadena de suministro. Concentra gran parte de los costes, las limitaciones y las expectativas del cliente. El auge del comercio electrónico, la densidad de centros urbanos y los cambios regulatorios están aumentando aún más la presión sobre las operadoras.
En este contexto, las empresas deben adaptar sus métodos, optimizar sus operaciones y reducir su impacto ambiental. El objetivo es sencillo: entregar de forma rápida, fiable y con costes controlados, sin descuidar los retos relacionados con la movilidad y la sostenibilidad.
Este artículo analiza los principales retos y palancas para mejorar de forma sostenible el rendimiento en la última milla.
Por qué la entrega en la última milla es un gran desafío para la logística moderna
En un entorno donde la demanda de los clientes está aumentando y las ciudades se vuelven más densas, la entrega en la última millarepresenta un verdadero desafío estratégico. Es el segmento más corto en cuanto a distancia, pero también el más largo en tiempo invertido y recursos movilizados. Puede representar hasta el 50% del coste logístico total, especialmente debido a rutas fragmentadas, paradas frecuentes y los peligros asociados al tráfico urbano.
El aumento de los estándares de velocidad (entrega D+1, espacios precisos, actualizaciones en tiempo real) está ejerciendo mucha presión sobre los equipos de campo. Al mismo tiempo, las empresas deben integrar las restricciones regulatorias relacionadas con la calidad del aire, las zonas de bajas emisiones y la restricción gradual de vehículos contaminantes.
Por tanto, el dominio de este último segmento está en el corazón de la competitividad: condiciona la satisfacción del cliente, la rentabilidad operativa y la capacidad de cumplir con los compromisos medioambientales.
Los principales retos de la entrega en la última milla
La entrega en la última milla se enfrenta a muchos desafíos que deben tenerse en cuenta para poder ofrecer soluciones adecuadas.
1. Costes operativos en fuerte aumento
Los atascos, múltiples paradas y los intentos fallidos de entrega aumentan mecánicamente los costes de entrega. Una gestión ineficiente de rutas limita la productividad y debilita los márgenes de los operadores.
2. Presión intensificada del cliente
Los consumidores esperan visibilidad total de sus paquetes: seguimiento en tiempo real, notificaciones, estricto cumplimiento del horario. El más mínimo fallo en la trazabilidad de entregas conduce a quejas, nuevas entregas y, por tanto, costes adicionales para las empresas.
3. Crecientes limitaciones urbanas
La logística urbana está sujeta a normas cada vez más restrictivas : franjas horarias limitadas, prohibiciones de conducir para ciertos vehículos, normativas medioambientales. Las organizaciones necesitan adaptar sus flotas, estrategias de aparcamiento y rutas.
4. El impacto medioambiental del transporte
El transporte urbano genera una alta proporción de emisiones relacionadas con la movilidad profesional. La necesidad de reducir la huella de carbono implica revisar las prácticas, optimizar las rutas y evaluar con precisión la reducción de CO₂ en el transporte.
5. Mayor complejidad en la organización de las rutas
La última milla está marcada por la variabilidad de los volúmenes, la densidad de puntos de entrega y la complejidad de las interacciones con los clientes. Por tanto, requiere una nueva agilidad que solo puede alcanzarse mediante optimización avanzada.
Palancas tecnológicas para optimizar la entrega en la última milla
Los desarrollos digitales ahora permiten profesionalizar y automatizar las operaciones de campo. Varias tecnologías están transformando profundamente la entrega de la última milla, empezando por la optimización y planificación de rutas.
Soluciones SaaS como Nomadia Delivery, dedicadas a la optimización de la última milla y la trazabilidad de operaciones, ofrecen una visión completa de las actividades. Su función no se limita a la planificación, sino que también incluye:
- Optimización de rutas que integran restricciones operativas y urbanas;
- La aplicación móvil para apoyar a los repartidores (navegación, prueba de entrega, retroalimentación informativa);
- Visualización en tiempo real de la flota y los paquetes;
- Gestión de contingencias, replanificación dinámica y priorización de tareas;
- Paneles para analizar el rendimiento y detectar áreas para optimización.
El enfoque pretende reducir los costes de entrega, mejorar la satisfacción del cliente y apoyar a las empresas en sus desafíos de movilidad urbana y eficiencia operativa.
Las herramientas de seguimiento en tiempo real también son muy útiles para optimizar la entrega de la última milla. Gracias a aplicaciones móviles y sensores a bordo, las empresas se benefician de un seguimiento preciso de conductores, paquetes e incidentes de campo. Esta solución logística SaaS mejora la calidad del servicio a la vez que agiliza la comunicación entre planificadores y repartidores.
El análisis de datos permite identificar cuellos de botella, medir los tiempos de inactividad, optimizar rutas y mejorar la previsión de volumen. Esto permite a las empresas transformar sus procesos para ganar eficiencia operativa.
¿Cómo conciliar la satisfacción del cliente con la eficiencia operativa?
La calidad de la relación con el cliente depende en gran medida del buen funcionamiento de la entrega de última milla. Existen varias acciones que pueden mejorar esta experiencia mientras aumentan la eficiencia interna: Proporcionar visibilidad durante todo el proceso es esencial. El cliente debe conocer el progreso de su entrega y disponer de un horario fiable. Optimizar las rutas según sectores o plazos reduce los retrasos y limita las contingencias. Esto mejora la precisión de los compromisos asumidos.
Después , la adaptabilidad juega un papel importante y es más que necesario: replanificación dinámica, gestión de emergencias, ajustes en tiempo real. Las herramientas modernas facilitan esta flexibilidad. Por último, es esencial mantener la coherencia entre la promesa y la ejecución : entrega realizada a tiempo, en el lugar adecuado y con información clara.
¿Cómo podemos avanzar hacia una entrega de última milla más sostenible y colaborativa?
Las limitaciones medioambientales y la transformación de las zonas urbanas están impulsando a las empresas a revisar su organización para mejorar la logística urbana. Para avanzar hacia un modelo más sostenible, se pueden activar varios ejes:
1. Reducir los kilómetros innecesarios
El primer paso es limitar los viajes innecesarios. La optimización de rutas juega un papel clave aquí: una mejor asignación de recursos reduce las distancias recorridas y, por tanto, las emisiones relacionadas con el transporte. Herramientas como Nomadia Delivery contribuyen directamente a este enfoque ofreciendo planes de ruta adaptados a las restricciones locales y a los volúmenes reales.
2. Adaptación de los modos de transporte
La transición hacia soluciones más limpias forma parte de las evoluciones necesarias. El uso de vehículos eléctricos, bicicletas de carga o flotas híbridas facilita el acceso a los centros urbanos y reduce el impacto ambiental. Estos modos de transporte suelen combinarse con una planificación fina para mantenerse eficientes.
3. Desarrollar modelos colaborativos
La agrupación de ciertos caudales, el uso de núcleos urbanos o de puntos de relevo permiten consolidar las entregas y reducir la carga en el centro de la ciudad. Estos enfoques mejoran la fluidez mientras reducen costes.
4. Utilizar los datos para tomar mejores decisiones
Los datos del terreno permiten identificar palancas de hormigón para mejorar: tasa de ocupación de vehículos, áreas más densas, puntos sensibles. Este análisis facilita la implementación de acciones específicas y mide los efectos sobre el rendimiento y el impacto ambiental.
5. Confiar en soluciones integradas para apoyar la transición
Para apoyar estas transformaciones, las empresas deben contar con herramientas capaces de gestionar simultáneamente las limitaciones económicas, operativas y regulatorias. Soluciones como Nomadia Delivery forman parte de esta lógica al ayudar a las organizaciones a conciliar el rendimiento, el control de costes y la reducción de su huella de carbono.
Replantearse la entrega en la última milla ya no es una opción: es una necesidad estratégica para las empresas que desean combinar rendimiento, rentabilidad y compromiso medioambiental. Al combinar la optimización de rutas, herramientas avanzadas de monitorización, análisis de datos y soluciones de movilidad adaptadas, las organizaciones están transformando sus operaciones urbanas y fortaleciendo su competitividad en un entorno cada vez más exigente. Nomadia te acompaña en esta transición.