¡Es hora de acelerar la descarbonización de sus actividades!
- 22/06/2026
- 17:52
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En un momento en el que cada vez más empresas realizan voluntariamente su balance de carbono, le explicamos cómo convertirlo en una palanca de acción y avanzar de forma concreta en la reducción de sus emisiones de CO₂ y en la descarbonización de sus actividades.
El gobierno multiplica los llamamientos a la sobriedad energética, especialmente dirigidos a las empresas. Si bien estos llamamientos buscan en primer lugar limitar la exposición del país a los riesgos de escasez de gas y electricidad durante el invierno, también ponen de relieve la extrema dependencia de nuestra economía de las energías fósiles y la urgencia de avanzar hacia la descarbonización, por razones tanto de soberanía como de lucha contra el cambio climático. Al servicio de estos dos objetivos inseparables, las empresas disponen de una herramienta valiosa: el balance de carbono, siempre que se realice correctamente y se convierta en un verdadero instrumento de progreso, y no en un fin en sí mismo.
Sommaire
Balance de carbono: el punto de partida indispensable
Por el momento en Francia, la obligación de realizar un balance de emisiones de gases de efecto invernadero (Bilan GES) afecta únicamente a los centros con más de 500 empleados (250 en ultramar). Este balance debe renovarse cada cuatro años y publicarse en una plataforma dedicada de la ADEME, acompañado de un plan de transición que describa, por un lado, las acciones implementadas y los resultados obtenidos desde el balance anterior y, por otro, las acciones y recursos previstos para los cuatro años siguientes.
Es interesante señalar que cada vez más empresas se comprometen con este proceso sin estar obligadas a ello. Es el caso de un número creciente de pymes que no esperan a que la ley las obligue para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y, más ampliamente, el impacto de sus actividades sobre el medio ambiente. A través de este compromiso voluntario, no solo anticipan futuras evoluciones regulatorias, sino que también crean las condiciones de su competitividad y atractivo en un mundo donde el rendimiento ya no se evalúa únicamente en términos financieros, sino también en términos de responsabilidad social y medioambiental.
En cualquier caso, sea cual sea el sector y el tamaño de la empresa, la realización de un primer balance de carbono es una etapa inicial imprescindible para saber desde dónde parte la empresa y determinar sobre qué debe actuar prioritariamente para reducir de forma duradera su huella de carbono.
Un eje prioritario: reducir las emisiones vinculadas al transporte
Los ámbitos en los que una empresa puede actuar para mejorar su huella de carbono varían considerablemente según su actividad y el tipo de energía que consume. Sin embargo, en un país donde, a pesar de las dificultades actuales, la electricidad sigue siendo mayoritariamente de origen nuclear (y por tanto descarbonizada), el ámbito en el que cualquier empresa puede actuar para reducir de forma significativa sus emisiones de CO₂ es el transporte.
En Francia, el transporte es el sector más emisor de gases de efecto invernadero. Es responsable del 28,7 % de las emisiones nacionales, de las cuales nada menos que el 94,7 % se atribuye al transporte por carretera*, debido al peso abrumador de las motorizaciones térmicas tanto en el transporte de personas como de mercancías.
Si bien actuar en este sentido se ha convertido desde hace tiempo en una evidencia para las empresas cuyo negocio principal es el transporte, aquellas cuya actividad total o parcial depende de equipos móviles también tienen interés en abordar esta cuestión. ¡Son mucho más numerosas y diversas de lo que se piensa! Se estima, en efecto, que el 40 % de los franceses son móviles en el marco de su trabajo, de los cuales el 27 % lo son porque su empleo es móvil por naturaleza (repartidores, conductores, taxis, ambulancias, etc.) y el 13 % porque su profesión requiere desplazamientos diarios. Es el caso de comerciales, técnicos que intervienen en casa de clientes para instalaciones o mantenimiento, expertos y peritos inmobiliarios, entre otros. Sin olvidar todos los trabajos de atención domiciliaria y servicios a la persona.
En el marco de un balance de gases de efecto invernadero “simplificado” (alcances 1 y 2), todos los desplazamientos generados por estas actividades se incluyen en el cálculo de las emisiones directas de la empresa (alcance 1), ya sean realizados en vehículos propiedad de la empresa o de los empleados. Para un balance realmente completo, la ADEME recomienda sin embargo que las empresas tengan también en cuenta las emisiones del alcance 3, que, entre otras emisiones indirectas, incluye los desplazamientos domicilio-trabajo de los empleados. Esta fuente de emisiones está lejos de ser despreciable si se tiene en cuenta que estos trayectos superan los 60 km diarios para el 22 % de los trabajadores en Francia, y que otro 21 % utiliza exclusivamente el coche para ir a su lugar de trabajo, aunque su trayecto sea inferior a 9 km**.
¿Pasar a la electricidad, la mejor solución?
Entre las soluciones propuestas a las empresas para reducir sus emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) relacionadas con el transporte, el paso a la electricidad es la más frecuentemente destacada. Es, efectivamente, el medio más radical para descarbonizar el transporte. La transición de las flotas empresariales hacia el 100 % eléctrico es una solución totalmente pertinente para las flotas de turismos. Además, es cada vez más accesible, ya que pueden movilizarse numerosas ayudas del Estado y de las autoridades locales para reducir el coste (los coches eléctricos siguen siendo, de media, entre un 20 % y un 30 % más caros de compra que los vehículos de motor térmico).
Optimización de los desplazamientos, una palanca infravalorada
El actual enfoque en la electrificación de los parques móviles deja en segundo plano una vía de reducción de emisiones de GEI que, sin embargo, está al alcance de todas las empresas: la optimización de los desplazamientos, en primer lugar de las rutas profesionales. La optimización consiste en racionalizar los desplazamientos y las rutas de los equipos móviles con el fin de reducir el número de kilómetros recorridos y, por consiguiente, el consumo de carburante y las emisiones de CO₂ de los vehículos térmicos.
Las empresas que optimizan sus rutas utilizando las soluciones de software de Nomadia reducen entre un 10 % y un 30 % el número de kilómetros recorridos por sus empleados, así como sus emisiones de CO₂.
Gracias a una mejor organización de las rutas en el espacio y el tiempo, aumentan entre un 15 % y un 30 % el número de intervenciones o citas que un trabajador itinerante puede realizar cada día.
Atención, sin embargo: desde hace un año, la fuerte subida del precio de la gasolina y el diésel ha acelerado la transición de las flotas de vehículos de empresa hacia la electricidad. Los fabricantes tienen dificultades para responder al aumento de la demanda y se enfrentan a una escasez persistente de semiconductores que alarga considerablemente los plazos de entrega (más de un año en algunos casos).
En cambio, para las flotas de camiones y vehículos industriales ligeros, la electrificación sigue siendo problemática. Aunque está mejorando, la oferta de motorizaciones eléctricas en estas categorías aún no está realmente a la altura de las expectativas de las empresas, especialmente en términos de autonomía y precio. Esto explica en gran medida por qué, en 2022, el 99 % de los vehículos pesados seguían funcionando con diésel, mientras que el 1 % restante funcionaba principalmente con GNV y, de forma muy marginal, con electricidad.
¿Y qué pasa con las emisiones indirectas?
En una estrategia global de descarbonización del transporte, las empresas también deben realizar esfuerzos para reducir las emisiones indirectas, típicamente aquellas asociadas a los trayectos casa-trabajo. El teletrabajo es una de las soluciones más fáciles de implementar, pero, por supuesto, no se aplica a todos los puestos de trabajo.
Obligatorio para las empresas de más de 50 empleados, la puesta en marcha de un Plan de Movilidad del Empleador (PDME) permite a las empresas favorecer la adopción de modos de transporte alternativos al coche individual, en función de los hábitos de desplazamiento de los empleados, su lugar de residencia y las condiciones de accesibilidad de su lugar de trabajo y de las conexiones existentes. A menudo implantado en el marco del PDME, el Subsidio de Movilidad Sostenible permite a los empleados beneficiarse de una ayuda económica por parte de su empleador siempre que prioricen para sus desplazamientos casa-trabajo medios de transporte descarbonizados o menos emisores de CO₂ que el coche individual: transporte público, bicicleta con o sin asistencia eléctrica, patinete, coche compartido y carsharing.
Punto no menor, las empresas que fomentan estas prácticas en el marco de un FMD se benefician de exenciones fiscales y de cotizaciones sociales de hasta 600 € al año por empleado.
Partir de buenas bases
Sea cual sea el enfoque que su empresa contemple para reducir sus emisiones de CO₂ ligadas al transporte, la realización de un inventario de GEI (Bilan GES) es imprescindible para validar su pertinencia y poner en marcha un verdadero plan de transición. Para elaborar su balance correctamente, necesita datos detallados sobre su flota de vehículos y su uso (número, tipos, motorización, peso, año de adquisición, distancia recorrida por cada vehículo en el año). Nuestras soluciones centralizan estos datos y los actualizan de forma continua para ofrecerle una estimación de sus emisiones globales de CO₂ o, para un enfoque más específico, por ruta, por vehículo, por grupo de vehículos, etc.
¡Pero eso no es todo! Para facilitarle el trabajo, Nomadia se asocia con Sami, la plataforma que permite a su empresa “aportar su parte al clima” realizando su huella de carbono según la metodología Bilan Carbone® y poniendo en marcha un plan de acciones a medida. Para que pueda proporcionar fácilmente los datos necesarios a SAMI durante la implementación de su plan bajo en carbono, los software de optimización de Nomadia utilizan el formato de datos requerido por SAMI y facilitan así la exportación hacia la plataforma. ¡Una razón más para dejar de esperar y pasar a la acción ahora!
*Fuente: Ministerio de la Transición Ecológica / Data Lab – Cifras clave del transporte – Edición 2022
** Fuente: Forum Vies Mobiles – Encuesta nacional de movilidad y modos de vida 2020